Oportunidades frente a tiempos oscuros

(Artículo escrito por las compañeras del Consejo de Mujeres de Apoyo Mutuo Aragón, publicado en el boletín ‘Colectividad’ número 15 en marzo de 2025).

Vivimos tiempos convulsos que a menudo son difíciles de interpretar pues el ascenso de la ultraderecha a nivel mundial, las políticas nacionalistas y proteccionistas o el colonialismo desenfrenado son sucesos que nos llevan a otros tiempos y nos recuerdan las preguerras mundiales. Esos mismos tiempos que también fueron años dorados para librepensadores como Marx y Engels y la teoría del materialismo histórico y la lucha de clases, Bakunin y Kropotkin y la teoría del apoyo mutuo, Errico Malatesta, las revoluciones populares…, todo tiene un porqué, una causa-consecuencia. Si bien son tiempos convulsos, también son tiempos de oportunidades si se sabe reaccionar.

¿Quién dijo que la lucha de clases había muerto? No fue Warren Buffet, por cierto. Esta nueva/vieja tercera guerra mundial, disfrazada de bloques pero que sigue siendo la misma historia desde la Revolución Francesa, ricos contra pobres.

Europa tiene un papel incierto a nivel geopolítico, con la entrada de Trump hemos visto como las tradicionales alianzas estratégicas han quedado invalidadas. Sin duda, tiempos de cambios que no auguran nada bueno, tiempos de cartas boca arriba.

Los movimientos son claros, en Oriente Próximo, Estados Unidos e Israel desestabilizan países mientras masacran poblaciones enteras desde hace ya décadas con el fin de asegurar la ruta energética desde los Emiratos Árabes hasta Europa. No es un tema político, pues les da igual aliarse con extremistas, es un tema monetario ya que todo vale para crear beneficios. Colonialismo 3.0 en acción.

Mientras tanto Rusia asegura su presencia en África donde pocos países escapan ya a su influencia asegurándose la provisión de minerales preciosos y el control de las minas de uranio y de tierras raras. Además, favorece programas nucleares en Etiopía o Uganda y controla a través de la colaboración de África Corps el desarrollo a su favor de los conflictos con el ISIS.

Al mismo tiempo que Francia ve perder sus proveedores de uranio, acorralando energéticamente a Europa, China se asienta comercialmente en Iberoamérica con su modelo colonialista suave, así lo llaman.

Europa ve como su influencia se desvanece atrapada supuestamente entre dos bloques en lo que parece un plan para acabar con los últimos resquicios del estado del bienestar mientras el pacto entre Putin y Trump parece repartirse el viejo continente.

Esta inestabilidad empuja a Europa al aumento del gasto militar reduciendo la inversión en los ministerios dedicados a la estatalización de los cuidados. Educación, sanidad y asuntos sociales serán como siempre los más afectados arrastrándonos a la privatización sistemática de los servicios públicos que desde los grandes lobbys internacionales persiguen infatigablemente. Esta carrera que en los últimos años está cogiendo velocidad con el desmembramiento de las empresas gubernamentales y los continuos ataques a la sanidad y la educación tiene como resultado la consiguiente polarización social que arrastra a la clase obrera europea a la desprotección y la exclusión.

Todos sabemos que en el capitalismo para que unos se enriquezcan otros se tienen que empobrecer, y a eso viene este nuevo establishment mundial.

La inyección de capital ruso hacia partidos de ultraderecha y el apoyo Trumpista a los mismos en Iberoamérica busca, entre otras cosas, allanar los cambios a nivel legislativo que se precisen para la Gran Privatización. Partidos patrióticos, se autodenominan, dispuestos a desmontar con las herramientas del libertinaje económico los colchones del pacto social.

 

¿Cómo nos va a afectar a todos, especialmente a las mujeres? Sin tener espacio para profundizar en un análisis más complejo, pintamos un boceto de lo que se nos vendrá encima.

La disminución de aportación de dinero público en educación, sanidad o servicios sociales, nos dará la puntilla final. Del modelo público basado en la no consecución de ganancias monetarias pasaremos a la especulación y la plusvalía mientras el trozo de pastel que se reservan para ellos será robado a la clase trabajadora.

La asistencia social, gran nicho de trabajo feminizado, a la par que las prestaciones sociales se verán gravemente comprometidas bajando el nivel de los servicios, como parte del plan, para que cada vez sean más familias las que se pasen a la sanidad privada, los colegios concertados, las residencias privadas para personas mayores…, tal y como decimos, su pastel cada día más grande.

Al otro lado nos quedamos las familias obreras atrapadas en la pinza de la vivienda y la precariedad laboral, luchando por subsistir mientras sobre nuestras espaldas volverá a recaer el peso de los cuidados que en algún momento pudo sostener el estado de bienestar.

Las mujeres con cierto poder monetario podrán encargar los cuidados al mercado de cuidados global, ese mercado de mano de obra migrante que curiosamente están arrinconando esos mismos partidos ultra nacionalistas, y otros presumiblemente de izquierdas, en la alegalidad los abandonan en el laberinto de la burocracia insalvable que les condena al extrarradio de la sociedad, un país dentro de otro país, una sociedad sin derechos a precio de mercado negro.

Nos estamos centrando en lo económico y hemos perdido de vista la carrera militar, ya se habla de restablecer el servicio militar obligatorio, ¿a que no sabéis donde irán l@s cachorr@s obrer@s, cansad@s de la pobreza, sin derecho a ser cuidados, excluid@s de una educación de calidad, sin acceso a una educación que les enseñe a ser personas críticas? ¿Adivináis cuál será el método para ganarse ese estatus civil de ciudadano de pleno derecho? Nuestr@s jóvenes se convertirán en carne para la picadora si no lo evitamos antes.

Es vital trabajar unidas superando las fragmentaciones y recuperar el horizonte común. A todas las mujeres obreras nos atraviesan las mismas miserias: desigualdad monetaria, pobreza de tiempo, sobrecarga de cuidados e invisibilidad en espacios masculinizados. También como mujeres migrantes añadimos la marginalidad, la falta de derechos básicos y el acceso a sanidad o a políticas sociales. Tenemos que acabar con los dobles sistemas de derechos civiles y que estos sean universales. Solo una sociedad igualitaria puede alcanzar la libertad de sus miembros.

Frente a este futuro no podemos cruzarnos de brazos, se hace urgente la unión de las mujeres para construir lazos fuertes que sean capaces de organizarnos como sociedad alternativa, que haga posible plantarles cara en las calles, en los barrios. Una unión que nos permita ir casa por casa de nuestras vecinas y suplir todas juntas el agujero que nos va a dejar un Estado en retirada.

Que cuándo vengan, que vendrán, nos encuentren en frente, brazo con brazo luchando por nosotras, por nuestras familias, por nuestros barrios, por nuestro futuro.

Huelga en Litera Meat: lucha y resistencia frente a la explotación

La huelga en Litera Meat no ha sido simplemente un paro de producción, sino un acto de resistencia obrera que ha expuesto las dinámicas de explotación y opresión en uno de los mataderos más grandes de Europa.

Durante cuatro jornadas de huelga, convocada por la CNT y su sección sindical en la empresa, los trabajadores alzaron la voz contra la deshumanización de las condiciones laborales en el mayor macro-matadero de Europa, exponiendo la realidad tras sus muros.

Desde su apertura, Litera Meat ha encarnado la perversión del modelo económico actual del porcino en Aragón: productividad inhumana a costa de la salud y dignidad de los trabajadores. Jornadas interminables, ritmos extenuantes de 900 cerdos sacrificados por hora, restricciones arbitrarias al uso del baño, sanciones, despidos y falta de equipos adecuados, han sido el pan diario de los más de 1.600 empleados, en su gran mayoría migrantes.

La sección sindical de CNT denunció desde el inicio la vulneración de los derechos laborales, invisibilizadas y mantenidas por la complicidad entre la dirección y el comité de empresa. La huelga, sin embargo, rompió el silencio. Frente al miedo, surgió la organización. Frente a la maquinaria de la dirección y el comité lacayo, la solidaridad.

A lo largo de cuatro jornadas, los trabajadores demostraron que unidos son capaces de parar la producción. La paralización fue progresiva: más del 85% de la plantilla secundó el paro en los días centrales, vaciando líneas de producción, reduciendo el número de cerdos en la matanza y provocando un colapso en la cadena.

La empresa, recurrió a prácticas de esquirolaje y represión, llegando a llamar a los/as trabajadores/as personalmente. Desde CCOO (mayoritario en el comité de empresa, pero sin la implantación laboral entre la plantilla de CNT), se desinformó para intentar desmovilizar. Pero lejos de doblegar la moral de los huelguistas, estos días sirvieron para romper el clima de miedo, consolidar la organización obrera y el apoyo mutuo y fortalecer a la Sección Sindical.

Aunque la huelga finalizó sin acuerdos con la dirección, su verdadero éxito radica en la conciencia de clase que despertó entre los trabajadores. La CNT demostró que el sindicalismo de acción directa es el único camino para enfrentar la explotación. La sección sindical, ahora fortalecida, seguirá siendo un espacio de lucha y resistencia, preparada para futuras batallas.

La huelga en Litera Meat ha servido también para demostrar que el sindicalismo de implantación y de acción directa (frente al de representación) ha sido la única fórmula capaz de unir a la plantilla, animarle a defenderse y actuar frente a la realidad de explotación y colaboracionismo entre el Comité de Empresa y la directiva.

Como siempre ha sostenido el movimiento anarcosindicalista, la lucha no termina con una huelga. La verdadera victoria es la organización colectiva que emerge del conflicto. Sin esto, es imposible emplazarse a futuras luchas. La lucha en Litera Meat va a continuar, ahora con una mayor organización e implantación de la plantilla.

Pero, Litera Meat no es un caso aislado. Es el reflejo de un sistema capitalista que convierte la vida y el cuerpo de los/as trabajadores/as en mercancía, mientras a su vez explota también salvajemente el medioambiente.

Esta huelga nos recuerda que la organización y solidaridad mostrada durante esos días debe extenderse a otros sectores y luchas, traspasando los muros de la empresa y tejiendo redes de apoyo mutuo para conseguir poner freno a esta explotación.

Secretaria de Comunicación de CNT Huesca.

Sin miedo y con esperanza

 

Hoy 8 de diciembre, es un triste día para la historia y un punto de inflexión en el reordenamiento de Oriente Medio que afectará al resto del mundo de una manera todavía impredecible.

Se abre una nueva y dura etapa para las fuerzas transformadoras del mundo. Una etapa en la que necesitamos acompañar nuestra reflexión y nuestras acciones de una ética y una humanidad implacables, de una autocrítica sin precedentes y sobre todo, de un propósito irremediable de unir fuerzas por encima de todas las cosas. Necesitamos tener esperanza.

Hoy 8 de diciembre se ha anunciado oficialmente la caída del régimen de Bashar al-Assad en Siria. La caída de un régimen que nunca ha sido legítimamente popular no debería ser una mala noticia. Pero sí que se convierte en ella cuando el régimen que lo sustituye es una dictadura islámica financiada y apoyada por potencias extranjeras para, una vez más, satisfacer sus intereses geopolíticos en la región, y sobre todo, para “tomar buenas posiciones” de cara al nuevo reordenamiento mundial. Sí que se convierte en mala noticia cuando el Gobierno Sirio y la Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria (en adelante AANES) eran la única resistencia tanto al fascismo islámico como al imperialismo occidental y también, la única esperanza de poder hallar la paz en Siria, buscando una salida democrática a esta guerra que continua desde 2011.

Desde las fuerzas transformadoras en occidente siempre hemos encontrado diferencias durante el análisis de la Guerra en Siria. Posiblemente, estas discrepancias se han dado (y se siguen dando) por nuestro método eurocentrista y tendencioso de analizar los conflictos. Un método que suele tender a justificar nuestras posiciones e identidades políticas aquí, en lugar de observar el conflicto desde una perspectiva objetiva y tratar de hacer un análisis profundo de todas las dimensiones que configuran un conflicto como este. Cuando nuestra mirada de observadores externos actúa de esta forma tan superficial, cuando entra en ese juego perverso asignando a una comunidad el papel de cordero y a otra el de lobo, lo que estamos haciendo sin saberlo es conceder por anticipado la impunidad a los crímenes de una de las partes.

Ha habido fuerzas políticas, que desde la bandera del antimperialismo han defendido siempre la legitimidad del régimen de al-Assad frente a cualquier otra alternativa, incluida una alternativa revolucionaria y democrática como la que se proponía desde la AANES. El gobierno de al-Assad rechazó en diferentes ocasiones no solo la alianza con la AANES, sino cualquier tipo de negociación con ésta que pudiera encontrar una solución democrática a la guerra en Siria. Hoy el gobierno ha caído y al-Assad ha huido. Ya no será posible esa solución.

Por otro lado, ha habido sectores, que desde una falsa moral liberadora han justificado durante estos años la sublevación violenta contra el régimen, protagonizada por grupos yihadistas financiados por potencias extranjeras. Estos grupos hoy se han hecho con el gobierno de Siria. El actual líder de estos grupos rebeldes organizados bajo el nombre de Ejercito Nacional Sirio es Abu Mohammad al-Yulani, emir del Tahrir al-Sham.

Al-Yulani fue arrestado por las fuerzas estadounidenses y encarcelado durante más de cinco años en varias prisiones y centros de detención. Antes de cortar lazos con Al- Qaeda en 2016, al-Yulani había servido como emir del ahora extinto Frente al-Nusra, la antigua rama siria de Al-Qaeda. Desempeñó un papel principal en la planificación y ejecución de un acuerdo con Abu Bakr al-Baghdadi (antiguo califa del ISIS) para trasladarse a Siria y establecer esta rama de Al-Qaeda.

Al-Yulani publicó una declaración de audio el 28 de septiembre de 2014, en la que afirmó que lucharía contra «Estados Unidos y sus aliados» e instó a sus combatientes a no aceptar ayuda de Occidente en su batalla contra el Estado Islámico. Sin embargo, hoy, tras la caída del gobierno de Siria y la toma del poder en Damasco anuncia: “Nuestra mano de amistad está abierta a todos los países, incluso a Israel, pero Irán y Hezbolá son nuestros enemigos”.

Esto es un claro ejemplo de a quién están sirviendo estos supuestos rebeldes. Las potencias occidentales encabezadas por EE. UU., Turquía, Rusia y algunas otras potencias regionales han estado utilizando el tablero de Siria como una partida más para sus intereses geopolíticos. Sus alianzas se hacen y deshacen sin ningún tipo de moral, únicamente en base a esos intereses y sus estrategias. El pueblo de siria, una vez más es utilizado y paga las consecuencias de estos oscuros movimientos. Esta vez, el estado ruso tiene gran parte de la responsabilidad, pues el régimen de al-Assad ha estado durante todos estos años bajo su protección, y ahora se ha convertido en una ficha sacrificada, o mejor dicho intercambiada, por otra ficha de su interés que todavía no conocemos en la sombría partida entre las grandes potencias. Putin ha demostrado una vez más que el pueblo sirio le importaba poco, y que su apoyo al gobierno de al-Assad solo era una cuestión estratégica. No ha sido nunca una cuestión de socialismo, ni libertades, ni antiterrorismo como se ha vendido en numerables ocasiones. Putin ha dado luz verde a la invasión.

En Siria, todavía queda el territorio de la AANES. Este territorio resistía como una oportunidad para la paz, pero ahora se encuentra también en grave riesgo. Pues tanto el estado turco por el norte como los rebeldes desde Siria atacan ya sus posiciones. La ciudad de Manbij, que protagonizó una de las batallas más duras de las fuerzas revolucionarias contra el ISIS, está cayendo hoy de nuevo en manos de yihadistas, con la ayuda de bombardeos turcos y el beneplácito de occidente. Una ciudad de más de 100.000 personas, con mayoría kurda queda expuesta a las posibles masacres y ejecuciones que ya se vienen realizando en toda Siria por parte de los rebeldes.

Imagen extraída del canal de Telegram Defendamos Kurdistán.

El territorio de la AANES y la revolución que aquí se inició en 2012 no solo ha sido un obstáculo para las ansias imperialistas de Turquía y el avance de ISIS. Si no que ha supuesto una amenaza para el statu quo de oriente medio, ya que ha puesto en práctica un modelo de nación democrática y de orden social que cuestiona los actuales estados-nación y los poderes regionales. Un modelo de convivencia para las diferentes etnias, religiones, culturas y visiones políticas de la sociedad que ha sido un faro de esperanza para toda la región e incluso, un ejemplo de transformación social para muchos ojos en el mundo.

Evidentemente, esta revolución ha sido una amenaza también para los intereses de occidente, y por esta razón a los representantes de la AANES se les ha negado su plena participación en las conversaciones para buscar una solución pacífica a la guerra de Siria durante todos estos años. Tanto en las conversaciones de Ginebra (bajo los auspicios de la ONU) como en el posterior proceso de paz de Astana (mediado por Rusia).

¿Dónde están ahora esas mesas para la negociación y la paz? ¿Por qué no se hacen eco de este vacío los medios de comunicación? ¿Cómo ha sido posible que una guerra que se ha mantenido en relativo equilibrio de fuerzas desde hace más de diez años caiga en una semana en manos yihadistas? ¿Por qué se le está dando ya la victoria sobre siria a los yihadistas si todavía existe el gran territorio de la AANES?

Durante todos estos años, los medios de comunicación occidentales se han empeñado en invisibilizar la revolución del norte y este de Siria, y por tanto en sabotear una posible solución pacífica a la guerra si no pasaba por alcanzar los objetivos occidentales en la región. Se han esforzado, (como de costumbre) en tergiversar la información, manipular y mezclar las diferentes fracciones dentro de la guerra de siria confundiendo así la opinión pública. Esto supone un mal entendimiento de los conflictos, del análisis y por tanto de las conclusiones. Una artimaña habitual de los medios de comunicación de masas para generar desconcierto en la opinión pública y frenar así posibles simpatías o solidaridad por parte de la población.

Hoy el ministro de exteriores del estado español José Manuel Albares ha dicho “en cuanto se reabra el aeropuerto y la frontera analizaremos de nuevo la situación» y ha afirmado estar “muy en contacto” con los socios europeos y los “amigos árabes” en la región sobre la situación que se abre tras la caída de al-Assad.

Veremos los movimientos durante los próximos días, pero mucho nos tememos que se van a silenciar las masacres que cometen estos rebeldes, que se nos seguirá “informando” de como estos rebeldes “liberan” los últimos territorios de Siria y toman su control. Nada o poco se dirá de cómo va desapareciendo la posibilidad de una democracia real en Siria, de las violaciones de derechos humanos, de las ejecuciones ni de los intereses occidentales en apoyar fuerzas yihadistas. Por el contrario, seremos testigos una vez más de la hipocresía mediática y política, de la mentira y del blanqueamiento del terrorismo como el de Albares esta mañana: “Tenemos que dar pasos para que sea el pueblo sirio el que decida quién y cómo quiere ser gobernado en el futuro”.

Mientras tanto, las YPG-YPJ (milicias kurdas) y las SDF (Syrian Democratic Forces) seguirán luchando y resistiendo el avance de los yihadistas. Seguirán defendiendo la revolución y la esperanza de un mundo mejor. Y seguro que tratando de tomar las mejores decisiones posibles para proteger a la población del norte y este de siria y evitar así más muertes innecesarias.

No podemos sacar conclusiones precipitadas respecto a lo que va a ocurrir con el futuro de Siria y oriente medio. Ni tampoco el impacto que va a tener en la política internacional. Pero lo que es seguro es que el desarrollo de los futuros acontecimientos dibuja tiempos difíciles. Esto hace que nos sintamos con el deber a hacer un llamamiento a la reflexión, la solidaridad entre pueblos, al sentido común, a la conciencia y la unidad. Tenemos que priorizar la humanidad por encima de todo lo que nos separa. Eso es realmente el socialismo, la lucha por la libertad y la democracia real. Si las fuerzas transformadoras no nos unimos entorno a la simpleza de lo que significa la palabra humanidad… habrá más Sirias, más Palestinas, más Sáharas, más Ucranias…

Pase lo que pase en Siria, la lucha por la libertad seguirá. Sacamos grandes aprendizajes de la revolución en el norte de Siria y seguimos de cerca sus pasos. Mientras haya personas valientes con humanidad, habrá esperanza. Un mundo, una lucha.

Larga vida al pueblo de Siria y a la Administración Democrática del Norte y el Este de Siria.

Secretaría Política de Apoyo Mutuo Aragón.

Jineolojî, una introducción

Jineolojî es un concepto original propuesto por Abdullah Öcalan, en su libro de 2009 ‘Sociología de la libertad’, en un intento de redefinir la investigación científica a través de la lente y las perspectivas y experiencias de las mujeres. Jineolojî hunde sus raíces etimológicas en las palabras kurdas jin (mujer) y jiyan (vida) a las que añadiéndole el sufijo latino -logy (ciencia) se establece la relación estratificada entre las mujeres, la vida y la ciencia.

Así que Jineolojî, todo un desafío para el marco positivista de las ciencias tradicionales y herramienta indispensable para ensanchar el río de la Modernidad Democrática, puede traducirse como “la ciencia de las mujeres” aunque también ha sido definida ampliamente como “la ciencia de la sociedad”, “la ciencia de la convivencia” o “la ciencia que revela el conocimiento”.

Jineolojî busca analizar y criticar los sistemas de explotación construidos sobre dinámicas de poder dominadas por los hombres y sus perspectivas de vida impulsadas por la autoridad. Va más allá de una definición puramente biológica de la mujer añadiéndole su existencia sociológica, histórica y dialéctica, siendo ésta “la esencia de la sociología”, “la suma de sujeto-objeto”, “la primera y última colonia”.

Señalando la crisis causada por el paradigma científico capitalista, especialmente en las ciencias sociales, que está separado de las mujeres y la vida, Öcalan afirma que “la ciencia que se desarrolla en torno a la coexistencia, especialmente en torno a las mujeres, será el primer paso hacia una sociología correcta” porque la identidad de las mujeres se extiende mucho más allá de la mera biología, abarcando intrincadas dimensiones económicas, sociales y políticas. Por lo tanto, comprender la naturaleza de las mujeres también ilumina la naturaleza de la sociedad misma.

Dicho de otro modo, Jineolojî es tanto una ciencia social como una ciencia de las mujeres que cuestiona los límites rígidos que se trazan entre las ciencias naturales, las humanidades y las ciencias sociales, insistiendo en la dimensión social de todos los esfuerzos científicos y en que solo una ciencia centrada en las mujeres puede trascender las estructuras de poder dominadas por los hombres promoviendo una socialización genuina teniendo en cuenta que la sociabilidad histórica y contemporánea gira, principalmente, en torno a ellas mismas.

Jineolojî postula que para que las mujeres desarrollen todo su potencial, es necesario establecer estructuras científicas, filosóficas, artísticas, activistas y organizativas en base a ellas, considerando la investigación científica como un componente integral de la lucha de las mujeres por la libertad.

Un elemento central de su metodología es el examen y la resolución de cuestiones profundamente relacionadas con la sociedad y la identidad, en particular las que tienen que ver con los roles de las mujeres en sus relaciones con los hombres y entre los seres humanos y la naturaleza. Jineolojî recuerda a las ciencias sociales su responsabilidad de abordar las crisis que vivimos en la actualidad de manera holística, evitando fragmentar la esencia histórica y social de las mujeres considerando al mismo tiempo su interconexión con la vida y la naturaleza.

Si bien ciertas disciplinas científicas han desarrollado investigaciones y teorías sobre las mujeres, estos esfuerzos a menudo han llevado a la domesticación de los estudios de las mujeres o a su confinamiento a departamentos académicos específicos, esta fragmentación resalta la necesidad contemporánea de la ciencia de las mujeres surgida como crítica al fracaso de las ciencias sociales de la Modernidad Capitalista.

Un principio fundamental de Jineolojî es ver a las mujeres no simplemente como “víctimas” sino como sujetos fundamentales de la sociedad que poseen un potencial afirmativo y creativo y una realidad intrínseca que las convierte tanto en sujeto como en objeto de estudio científico. El marco metodológico e interpretativo establecido en ‘Sociología de la libertad’ sirve como piedra angular de la estructura epistemológica de la ciencia de las mujeres.

Este enfoque enfatiza expandir y mejorar la conciencia de la vida y las posibilidades de libertad con el objetivo de trascender las dualidades basadas en separaciones sujeto-objeto y propone una perspectiva integrada que equilibra la inteligencia emocional y analítica al tiempo que supera el universalismo absoluto.

Esta postura metodológica, moldeada por críticas a la epistemología feminista, se basa en ideas del pensamiento feminista, no sólo en su lectura, sino también en las experiencias acumuladas de movimientos anti sistémicos incluidas las luchas de clases, los movimientos de liberación nacional y las luchas ecológicas.

“Oriente Medio no solo fue el lugar de nacimiento de las culturas de las diosas, sino también la primera región donde estas culturas fueron destruidas mediante la negación, el asesinato y la alienación de las mujeres. Esta destrucción dio origen al primer problema social: la cuestión de las mujeres”. Nagihan Akarsel (2020)

En respuesta a esta observación, Jineolojî adopta el principio de “buscar lo que se perdió en el lugar donde se perdió” como postura ética y política. Establece conexiones con movimientos feministas, mujeres que resisten dentro de las luchas de liberación nacional, guerrilleras y organizaciones de mujeres en movimientos de oposición. Sin embargo, cualquier discusión sobre la singularidad de Jineolojî queda incompleta sin considerar el legado intelectual y estructural del movimiento de libertad kurdo y la revolución de las mujeres de Rojava.

Si bien reconoce a los movimientos feministas como la vanguardia de la crítica sistémica, Jineolojî identifica los desafíos que enfrenta el feminismo para superar el positivismo y la Modernidad Capitalista. Asume la responsabilidad de abordar estas limitaciones integrando prácticas y pensamientos feministas fragmentados en un marco coherente y lo hace también rompiendo con los sistemas de conocimiento estado céntricos basados ​​en el poder y estableciendo estructuras de conocimiento centradas en las mujeres.

Sostiene que la construcción de perspectivas democráticas, ecológicas y de liberación de las mujeres, fundamentos del Confederalismo Democrático, deben surgir de los movimientos de base, rechazando enfoques que se asemejen a estructuras de poder jerárquicas. Al hacerlo, la ciencia de las mujeres, critica ciertas perspectivas feministas que reducen todas las identidades a superestructuras construidas.

Desde sus discusiones iniciales en 2011, Jineolojî ha logrado importantes avances organizativos. El establecimiento de la Academia Jineolojî se formalizó durante su primera conferencia en 2015. Los esfuerzos para reconectar a las mujeres con el conocimiento han incluido seminarios, conferencias, campamentos y talleres en todo el mundo.

En Kurdistán, particularmente en Rojava, la ciencia de las mujeres ha realizado análisis sociológicos y estudios de cultura oral y ha establecido centros de investigación centrados en la verdad de las mujeres. La Academia promueve políticas alternativas a través de estudios sobre la existencia, la naturaleza, la política, la ética, la estética, la economía y la literatura de las mujeres.

En 2016, comenzó a publicarse el Jineology Journal desde donde se contribuyó, en 2019, a la creación de Jinwar, una aldea de mujeres en Rojava. Desde entonces se han establecido centros de investigación y una Facultad de Jineolojî en Rojava además de otro centro en Bélgica en 2018. Estas iniciativas, junto con redes de comités y talleres, han ampliado el alcance de la ciencia de las mujeres. Además, el Instituto Andrea Wolf, fundado en Rojava en 2019, ha fortalecido aún más las conexiones entre Jineolojî y las mujeres en todo el mundo, particularmente en Europa, América Latina y Asia.

Artículo extraído de Medyanews.

Para saber más sobre Jineolojî.